Estamos viendo de primera mano el drama que están viviendo algunas familias en la Isla de La Palma. El volcán ha provocado que multitud de personas abandonen sus hogares apresuradamente. Después de unos días de estrés, es posible que aparezcan síntomas de Estrés Postraumático. Los psicólogos de emergencias trabajan día y noche para que los afectados puedan lidiar con esta experiencia tan intensa emocionalmente.

Estas son algunas de las claves para superar un suceso traumático:

1) ¡No tienes por qué ser fuerte! Que tu pierna se rompa después de sufrir un fuerte golpe, no habla de tu debilidad, habla de tu humanidad. Todos tenemos límites y reconocerlos nos hace más fuerte, menos vulnerables. Los primeros momentos de una situación traumática son importantes para el desarrollo emocional posterior. Llora, grita, insulta, si esto es lo que te apetece, no tienes que aguantar tus emociones. Es normal y beneficioso para ti desahogarte en estos primeros momentos.

2) ¡No tienes la culpa! Hechos como agresiones, catástrofes, accidentes,… suceden en cierto porcentaje en nuestra sociedad. En ocasiones nos “toca” formar parte de esta amarga estadística. Si pudiéramos escoger, preferiríamos no haber estado en ese momento y en ese lugar, pero no podemos saberlo. No nos podemos pedir adivinar el futuro. La culpa puede llegar a ser más perjudicial que el suceso traumático en sí. Puede paralizarte, impidiéndote avanzar hacia la recuperación y el bienestar, al mismo tiempo que va destruyendo tu autoestima.

3) ¡Cuenta lo que sientes y piensas! No te quedes con sensaciones desagradables dentro. Éstas pueden atascarse y hacerte daño. Cuenta cualquier olor, imagen o sensación que se te haya quedado grabada. El simple hecho de contarlo ya será beneficioso para ti. Además estrecharas lazos con la gente que te quiere de tu alrededor.

4) ¡Tu vida no acaba aquí! Los sucesos que nos pasan son importantes. Nos enseñan, nos marcan, algunas veces de forma profunda, pero no determinan nuestro futuro. No somos cajas en las que almacenamos nuestras experiencias y las apilamos una encima de otra como esos trasteros que nunca vaciamos. Somos procesadores y creadores de nuestras experiencias. Lo que has hecho, lo que te ha pasado, es importante para tu persona, pero es lo que haces ahora y no lo que hiciste lo que determina quién eres.

5) ¡Escoge la vida! Puede resultarte difícil empezar a llevar una vida normal, otra vez, pero verás que si poco a poco comienzas a hacer más actividades, sales más de casa, te relacionas con más personas, pronto te darás cuenta de que eres plenamente capaz de afrontar las situaciones que antes evitabas. Tu estado de ánimo aumentará a la vez que tu autoestima. Estarás dando pasos hacia tu bienestar.

6) ¡Date tu tiempo! La tenista Mónica Seles, tras la agresión sufrida en la pista y gracias a la inmediata intervención de los servicios médicos se recuperó de las lesiones físicas en 15 días, a pesar de ello no volvió a aparecer en un terreno de juego hasta pasados 28 meses del incidente. Cuando vives una experiencia emocionalmente muy intensa, tu organismo tarda en procesarla y asimilarla. Durante esos días es normal que estés más nerviosa, irritable, triste,… Cuando te fuerzas a superar estas situaciones, corres el riesgo de tener un “corte de digestión emocional”, y empeorar tu estado, en lugar de mejorarlo.

7) ¡Déjate ayudar! Si ves que a partir de esa experiencia te está costando más de la cuenta volver a la rutina, estas más triste, más nerviosa, te cuesta dormir o tienes sensaciones raras, acude a un psicólogo. Él te ayudará a comprender mejor el proceso que estás viviendo y a colocar esta experiencia en tu interior, de manera que puedas seguir viviendo, experimentando y disfrutando de la vida.

En Auba Psicología somos expertos en el tratamiento de los trastornos de Ansiedad. Contacta con nosotros, te ayudaremos.

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