Después de todo el año trabajando llega el momento más esperado del año: las vacaciones de verano.

Las vacaciones son un momento donde podemos descansar, hacer otro tipo de planes, viajar, relajarnos…etc. Ahora bien, esto a veces no es tan sencillo como parece, puesto que cuando llevamos todo el año sin parar a veces hacerlo puede ser difícil y nos cuesta desconectar del trabajo. En este blog veremos cómo poder hacer más sencillo el descanso para obtener un mayor disfrute del verano.

Permítete no hacer nada

Cuando cambia tanto nuestra rutina aparece la voz de la culpa que nos dice cosas como: “deberías estar haciendo algo productivo”, “eres un vago/a”, “tendrías que estar aprovechando más el tiempo” y esto muchas veces da lugar a que empecemos a hacer muchas actividades con tal de que la culpa desaparezca.

Aunque en el momento aparece una sensación de alivio de la culpa, a largo plazo estamos sobrecargándonos con actividades que quizás ni nos apetecen sólo por cumplir y ser “productivos”.

El verano es un momento para descansar y este descanso es esencial para cuidar nuestra salud mental. Permítete descansar, no hacer nada o realizar actividades de menor coste. Después de todo el año sin parar a lo mejor es lo que más necesitas.

Equilibra tus actividades

Si bien nos podemos permitir no hacer nada o realizar actividades de menor coste, también nos vendrá bien combinarlas con actividades de mayor estimulación. Esto nos permitirá disfrutar de momentos más estimulantes con las que poder acceder a sensaciones y emociones agradables.

La idea es encontrar un equilibrio entre los diferentes tipos de actividades, adaptándolas a nuestras necesidades y preferencias.

Desconecta del todo del trabajo

Si tiendes a tener problemas para desconectar de todo lo asociado al trabajo puedes ayudarte de algunas pautas concretas. Por ejemplo: apaga las notificaciones del móvil, guarda el móvil de empresa e incluso si la desconexión completa es imposible, ajusta y mide el tiempo dedicado. En este sentido, puedes fijarte un tiempo delimitado al día para cumplir con esas obligaciones, pero respetando que ese tiempo va a ser el único que emplees para atender esas demandas.

Por tanto, reservar ese tiempo implica que el resto del día pueda estar dedicado exclusivamente a disfrutar de las vacaciones sin estar pendiente del trabajo o pensando en él. Esto te permitirá cumplir con ciertas necesidades de trabajo, permitiéndote disfrutar los momentos de descanso y ocio.

Aprender a desconectar requiere mucho esfuerzo y práctica y no sólo durante el verano, sino que deberíamos ponerlo en práctica durante todo el año. Esto nos ayudará a encontrar más fuentes de placer y bienestar.

Esperamos que estas pautas te hayan servido de mucha ayuda y te ayuden a gestionar el descanso en este momento del año. Sin embargo, si sientes que estas dificultades se acumulan y no sabes cómo gestionarlas en Auba Psicología estaremos encantados de atenderte ¡Contáctanos!

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