Se acerca el verano y con ello, aparecen muchas situaciones en las que exponer el cuerpo o partes de este es lo habitual y, por tanto, pueden aparecer pensamientos y sensaciones de malestar al respecto. Estas sensaciones que aparecen junto a la exposición del cuerpo es lo que denominamos insatisfacción corporal y sobre ello trataremos en esta entrada de blog.

¿Qué es la insatisfacción corporal?

La insatisfacción corporal consiste en el malestar que aparece asociado a nuestra imagen corporal.

Entonces, ¿qué es la imagen corporal? Bien. La imagen corporal consiste en lo que percibimos, pensamos, sentimos y cómo actuamos en base a nuestro cuerpo.

La imagen corporal se forma a partir de numerosos factores:  psicológicos, familiares, socioculturales, cognitivos y comportamentales. La interacción entre los diferentes factores es la que va conformando la imagen corporal a lo largo de nuestro desarrollo.

 

¿Cómo se desarrolla la insatisfacción corporal?

Nadie nace insatisfecho con su cuerpo, sino que resulta de algo aprendido. Es decir, nuestra forma de comportarnos y de pensar se adquiere en función de la interacción con nuestro contexto (experiencias, consecuencias de la interacción con ese entorno, etc).

En este sentido, nuestra imagen corporal (cómo me siento con mi cuerpo, cómo lo percibo) se ve influida por distintos aspectos: los halagos que hemos recibido hacia las partes de nuestro cuerpo, qué tipo de características físicas se premian en nuestro entorno y cuáles aparecen más “castigadas” (ejemplo: acné, cuerpos gordos etc). De esta manera, aprendemos las consecuencias que tiene presentar un físico u otro y cómo nos afecta a sentirnos más deseados/as y atractivos/as.

Por tanto, todo ello sumado a la relevancia que se le otorga al físico en el contexto en el que nos situamos es lo que puede dar lugar a dicha insatisfacción de la que venimos hablando.

 

La importancia de nuestro contexto

Como hemos comentado previamente, carecería de sentido hablar sobre insatisfacción corporal sin mencionar la importancia que tiene el papel del contexto (nuestra sociedad, cultura, entorno).

En la cultura occidental se hace especial hincapié en el control del peso y alimentación constante. De hecho, nada más consultar los principales medios de comunicación podemos encontrar numerosos términos que abundan en esta época del año como: operación bikini, dieta “X”, dieta “Y” o “dieta Z”. Además, aparecen asociaciones entre la delgadez y la belleza y, por el contrario, los cuerpos gordos asociados a características mucho más negativas y desagradables.

Hablamos de la importancia del contexto, puesto que, si en nuestra sociedad el ideal de belleza no fuera un cuerpo delgado, sino un cuerpo con más peso, nuestra imagen corporal no sería la misma.

 

¿Cuál es el problema entonces?

El problema comienza cuando nuestros pensamientos empiezan a girar en torno a la comida y nuestra imagen de una manera muy frecuente e intensa. Esto, lejos de ayudarnos a estar bien, puede hacer que llevemos a cabo conductas de hipervigilancia con nuestro cuerpo, de control con la comida y de comparación constante.

Todas estas conductas y pensamientos pueden resultar muy molestas e interferir en gran medida en otros aspectos de la vida de la persona. En el próximo blog hablaremos sobre qué cosas nos pueden ayudar y facilitar en cuanto a esta insatisfacción para llevar el verano de la mejor manera posible.

No obstante, convivir con estas dificultades puede requerir de una ayuda más profesional. En Auba Psicología estaremos encantados de ayudarte ¡Contáctanos!

Beatriz García,
Psicóloga sanitaria. Nº de col. M-38866

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